Consejos para viajar a Andorra
Meca de los deportes de invierno y espectacular santuario natural a partes iguales, el Principado de Andorra es, sin duda, un enclave ideal para perderse en él. Este diminuto y encantador país se asienta el valle del mismo nombre, sito entre España y Francia. Su extensión de 25 km de norte a sur y de 27 km de este a oeste, correspondientes al Pirineo catalán. En total, su superficie es de 468 km², que en el 2008 daban cabida a cerca de 85.000 habitantes. Éstos se reparten entre las siete demarcaciones administrativas (o parroquias) estatales: Canillo, Encamp, Ordino, La Massana, Andorra la Vella, Sant Julià de Lòria y Escaldes-Engordany.
Debido a lo accidentado de la orografía andorra, su altitud sobre el nivel del mar oscila entre los 840 m (al sur del país) y los 2.946 m que ostenta la cima de Pedrosa. Su territorio está bañado por el río Valira, un afluente del Segre. Sus dos ramales (Ribera de Ordino y Valira d?Encamp), dividen el Principado en dos cuencas, para luego volver a unirse en Les Escaldes.
El nacimiento de Andorra se remonta a la Alta Edad Media, momento en que Luis I el Piadoso (778-840) donó este territorio ?que pertenecía a la Marca Hispánica? a los condes de Urgell (Catalunya). No obstante, años más tarde, acabaría en manos del obispo urgelés. Éste, a su vez, lo donó como feudo a la familia Cabote en los albores del siglo XI, pese a que conservó su señorío. En 1231, el prelado Ponç de Vilamur le concedió a Andorra su actual estatus administrativo y judicial. Desde entonces, el feudo andorrano pasó a manos de diversos condes que eran vasallos del obispado (con una breve interrupción a raíz del estallido de la Revolución Francesa en 1789) y que se prolongó hasta 1806). En el año 1866, la Nova Reforma estableció que los miembros del Consell General (órgano de gobierno de la zona) sean escogidos por sufragio restringido, que se convertiría en universal masculino en 1933. Sin embargo, habría que esperar a 1970 para que las mujeres pudieran acceder a las urnas. Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, la actividad turística y su condición hasta la fecha de paraíso fiscal (cada vez con más restricciones) han sido artífices del extraordinario desarrollo económico y social del país.
La organización política del Principado de Andorra conserva formas cuya génesis se remonta a la Edad Media, como el hecho de que uno de los dos copríncipes que ostentan la jefatura del Estado sea el obispo de Urgell (Catalunya). El otro es el presidente de la República Francesa.
A pesar de que Andorra no cuenta con ninguna moneda oficial, desde el 1 de enero del 2002 se utiliza el euro como moneda de facto. Anteriormente, los presupuestos del Estado se realizaban en pesetas, aunque también se empleaba el franco francés en las operaciones comerciales. De manera excepcional, el país ha emitido una moneda propia sin valor legal: el diner.
El idioma oficial del país es el catalán, que constituye la lengua materna de casi el 40% de la población. No obstante, a causa del elevado número de inmigrantes que residen en el Principado, el idioma más utilizado en la calle es el castellano (lengua propia de una tercera parte de población). Igualmente, a causa del notable porcentaje de ciudadanos de origen luso, también se emplea el portugués (primera lengua del 15% de los residentes en Andorra) y, en menor proporción, el francés.
Andorra se comunica con los países vecinos (España y Francia) únicamente por vía terrestre. De hecho, el Principado carece de tren, aunque existe un proyecto de línea ferroviaria Barcelona-Andorra. Por otro lado, recientemente se llegó a barajar la construcción de un aeropuerto en la localidad leridana de La Seu d?Urgell (situada a tan sólo 21 km de la capital del país, Andorra la Vella), aunque al final se optó por emplazar estas instalaciones en el municipio ilerdense de Alguaire (sito a 14 km de Lleida), que fueron inauguradas a principios del 2010. En cualquier caso, dos parroquias andorranas disponen de un heliopuerto: Andorra la Vella y en La Massana.
Hoy por hoy, es posible acceder a Andorra en líneas regulares de bus, que enlazan Andorra con diversos puntos de Europa. Desde España, si se opta por el vehículo privado, la vía más rápida es hacerlo desde La Seu d?Urgell, principal puerta de entrada al país. Su acceso es mucho más difícil desde Francia, dado que allí es donde se concentran los tramos más escarpados de la cordillera pirenaica.
Aunque Andorra no forma parte de la Unión Europea, en el caso de los turistas procedentes de alguno de los 27 Estados miembros sólo es obligatorio presentar el DNI (el resto de visitantes deberá estar en posesión de un pasaporte válido). Tampoco se requiere visado. Para más información, se aconseja dirigirse a la Embajada de Andorra en España (C/ Alcalá, 73).